“Estoy hasta la madre de los acosadores, todo el tiempo. He vivido acoso toda la vida y creo que es un buen momento para salir y gritar que ya estuvo, y que mi cuerpo es mío y de nadie más”, dice Cin, una de las más de seis mil mujeres que ayer, 24 de abril (#24A), tomaron las calles de la Ciudad de México y marcharon del Monumento a la Revolución al Ángel de la independencia, con una exigencia al gobierno y a la sociedad: un alto a los feminicidios y la violencia de género al grito de #VivasNosQueremos.

“Recuerdo cuando tenía como siete años, iba en un micro muy lleno de gente, y un güey se sentó a un lado de donde yo estaba sentada y me empezó a tocar las piernas”, cuenta Lina, una estudiante universitaria, mientras marchaba sobre el Paseo de la Reforma en el contingente principal. “Ese fue uno de los primeros acosos de los múltiples que he vivido. Y creo que el reto para todas, y también para todos como sociedad, es levantar la voz no sólo en marchas sino en la vida diaria”.

Desde las 10 de la mañana un gran número de mujeres, unas mil 200, se dieron cita en San Cristóbal, Ecatepec, en el Estado de México, donde se registra el mayor número de feminicidios según ONU Mujeres. De ahí se trasladaron en bicicleta, moto y microbús a Indios Verdes donde se unieron a otras mujeres que se transportaron en metro para llegar al punto de reunión, el Monumento a la Revolución, de donde salieron a las tres de la tarde con pancartas, música y consignas como “Si tocas a una respondemos todas”, “No te calles”, “No es no”, “¿Por qué matarnos?”, “Quiero que se haga justicia y no costumbre”.

LEE: Muy jóvenes para saber, muy jóvenes para morir.

No marcharon solas. Muchos hombres, padres, hermanos, novios, amigos caminaban al lado de sus madres, amigas, hermanas, novias. Así se vio a José Luis, el padre de Yakiri Rubio, como siempre al lado de su hija, sin entrar al contingente donde iba la chica, pues no se permitía que ahí marchara algún hombre.

Sin embargo, la manifestación también tuvo su cuota de intolerancia cuando un grupo radical de mujeres agredieron verbalmente a un fotógrafo que caminó cerca de ellas mientras tomaba algunas impresiones.

“Eso es lo que no debería existir”, dice Laura con tono de decepción. “Se supone que salimos a protestar contra la violencia que sufrimos y estas chavas hacen lo mismo por el simple hecho de que él es hombre”.

Al final, la manifestación dejó claro que en México las mujeres poco a poco están dejando el silencio, la pena y la culpa para reclamar y exigir una acción de la cual todos tenemos derecho: el respeto.

Marcha-mujeres-1

Marcha-mujeres-2

Marcha-mujeres-4

Marcha-mujeres-5

Marcha-mujeres-6

Marcha-mujeres-7

Marcha-mujeres-8

Marcha-mujeres-9

Marcha-mujeres-10

Marcha-mujeres-11

Marcha-mujeres-12

Marcha-mujeres-13

Marcha-mujeres-14

Marcha-mujeres-15

Marcha-mujeres-16

Marcha-mujeres-17

Marcha-mujeres-18

Marcha-mujeres-19

Marcha-mujeres-20

Fotos: Memo Bautista

Comments

comments