¿Por qué llama tanto la atención ver retrato? ¿Por qué cuando observamos las revistas de política, del corazón u otro tipo nos detenemos en la fotografía donde posa alguna figura? ¿Será que tenemos una especie de fijación en mirar al otro? Miramos cómo va vestido, cómo se para, qué elementos lo acompañan. Pero no es una fijación reciente. Se puede observar desde los retratos al óleo que se hicieron durante siglos a la familias reales y otros personajes. Pero cuando llegó la fotografía esta práctica se extendió. Fue entonces que entró en uso la tarjeta de visita, un objeto de la promoción de la identidad.

Sobre esta idea gira la exposición “Sueños de inmortalidad. Tarjetas de visita y retratos del siglo XIX”, en el Museo Nacional de San Carlos, en la Ciudad de México, que se compone con piezas de Eugenio Landesio, Pelegrín Clavé y Juan Cordero, e imágenes restauradas de la Colección Ricardo B. Salinas Pliego/Fomento Cultural Grupo Salinas, y que estará abierta hasta marzo de 2016. Más allá del valor histórico de la colección, pues son fotografías que datan de la segunda mitad del siglo XIX en México, estás tarjetas narran las aspiraciones de la sociedad de la época, su anhelo de modernidad, cómo les gustaba ser retratados, cómo posaban, qué les gustaba vestir y cómo dedicaban una fotografía. Son un testimonio lo que fue el país durante esos años.

No tarda en llegar la reflexión sobre cómo nos verán en 100 años los habitantes de esta tierra y qué dirán de nuestras poses, nuestras ropas y nuestras selfies.

Tarjeta-de-visita-3-San-carlos Tarjeta-de-visita-4-San-carlos Tarjeta-de-visita-expo1-San-carlos Tarjeta-de-visita-expo2-San-carlos Tarjeta-de-visita-1-San-carlos Tarjeta-de-visita-2-San-carlos Tarjeta-de-visita-Montaje-3-San-carlos Tarjeta-de-visita-Montaje-4-San-carlos Tarjeta-de-visita-Montaje-5-San-carlos Tarjeta-de-visita-Sony-San-carlos

Fotos: Memo Bautista / Museo Nacional de San Carlos

Comments

comments