“Yo digo que si las personas fuéramos especies de agaves, yo soy uno de esos magueyes que crecen en los camellones de la ciudad dentro de una llanta”, dice David Hernández Arriaga, mezcalero y fotógrafo, mientras toma una jícara de guaje para servir un poco del mezcal que produce desde hace unos 10 años. Las botellas están sobre un portafolios de madera abierto que muestra a una chica a la que se le forman unos cuernos con el cabello: una diablilla. El dibujo tiene un estilo urbano, de graffiti. En la pared están colgados otros portafolios: uno con la cabeza de un jabalí con prótesis biónicas y otro con algunas figuras geométricas trazadas de tal forma que adquieren volumen; por un momento viene a la mente la imagen de una ciudad galáctica. Así es el arte abstracto.

Desde 2007 hasta la fecha, David ha trabajado con aproximadamente 100 artistas plásticos y gráficos e incluso en diferentes recintos ya se han montado exposiciones con los portafolios. En ellos se puede ver el trabajo de artistas como Mocre y sus criaturas zoomorfas con prótesis robóticas; Pablo Herrera —Zeta 1970—  y Malo Farfán, cuyos trazos están inspirados en el arte urbano y el graffiti; el tatuador neoyorkino Monotone 89; el artista plástico Sergio Unzueta; el maestro Felipe Ehrenberg y el mismo David con su trabajo fotográfico.

Foto: Jared O´Sullivan

Foto: Jared O´Sullivan

David abre la botella, vacía un poco del líquido en el piso, para los muertos, y luego sirve un tanto en la jícara natural. Lo mueve, observa el brebaje, lo huele y lo bebe. Su cara es de satisfacción. Ese mezcal lleva el conocimiento y tradición de la Sierra Juárez, en Oaxaca, y sobre todo de doña Rosario Perez, su abuela y última maestra mezcalera en su familia —quien murió pocos días después de nuestra plática—. Ella fue quien le enseñó, cuando David tenía unos 13 años, a tratar el mezcal, a buscar qué había más allá del primer aroma, de encontrar la esencia del maguey, el sabor de la tierra, el olor de la lluvia que regó la plata.

Con el tiempo David se convirtió en fotógrafo, pero luego de la muerte de su abuelo decidió entrarle a la elaboración del aguardiente con el apoyo de personas cercanas a su familia y el conocimiento de doña Rosario, quien encabezó la idea de agradecer el trabajo y amor de sus ancestros. Resolvió llamar a su marca de mezcalli Los Gentiles en referencia a la forma en que los evangelizadores españoles nombraron a los indígenas de Oaxaca y en general de todo el territorio dominado por la Corona Española: los paganos e infieles gentiles del Nuevo Mundo.

—Les llamaban “gentiles” en el sentido religioso judio. “Gentil”, del otro, del que desconoces, del extraño, del visto como el pagano, el diabólico. Yo empecé a investigar de dónde venía la palabra “gentiles” y me encantó porque yo decía todos somos gentiles de alguna manera. Cuando vives en Iztapalapa, como nosotros, eres un “gentil”; cuando eres adolescente y no tienes dinero y nos gustaba el punk, pues éramos “gentiles”. Y estamos ahorita en un mundo muy “gentil”, como muy discriminatorio. Entonces creo que necesitamos un trago de reconciliación de “gentiles”.

El gentil

La imagen del “gentil” la tomó de una figurilla que pertenece a unos coleccionistas en Estados Unidos que recolectan pequeñas estatuas del periodo zapoteco de la zona de la sierra. Su colección tiene una característica: ninguna debe representar o estar ligada a algún personaje político o religioso. Todos son personajes aparentemente comunes. David vio una de las estatuillas, pidió permiso para usarla y así nació la imagen de su mezcal. Sin embargo, no todo paró ahí. En la búsqueda de una imagen que representara lo que es el mezcal que produce, ese que nació de la sensibilidad de doña Rosario con la tierra, el arte gráfico y urbano encontró a David.

Para que la gente probara las diferentes variedades de mezcal que produce, David diseño unas cajas de madera en forma de portafolios en las que pintaba con un esténcil y aerosol la figura del “gentil”. Pero un día llegó uno de sus amigos, Dante Perez —Dante Tatto para la banda de Iztapalapa— y le pidió al mezcalero que le regalara una. A los pocos días le regresó el contenedor pintado. En la tapa había dibujado un puñal. No, no era un dibujo, era un tatuaje en madera.

Botellas Etiquetas 1 cortesía Mezcalli Los Gentiles

Al poco tiempo llegó otro artista por mezcal, vio la caja y también quiso intervenir una. Así comenzó esa relación peculiar entre David, el mezcal y el arte urbano. Él da la caja de madera en crudo a quien lo pide y el artista, con técnica y temática libre, realiza su obra. Al final David obtiene una buena pieza artística plasmada en una pequeña valija de madera, que le da un valor agregado al aguardiente que vende, y el artista se va con unos buenos mezcales que en su elaboración llevan mucho trabajo, mucho dinero y mucho tiempo.

—Hay una que hizo gente de Juchitán, que se llaman el Colectivo Chiquitraca, la hizo especialmente Irving Cano, que dibujó la cara de mi abuela y de mi abuelo por ambos lados de la caja. Lo hizo con base a fotografías. La fotografía de mi abuela la hice yo, la fotografía de mi abuelo la hizo mi padre. Como te digo, nosotros no le damos línea a nadie, pero verlos a ellos, ver a mi abuela, ver mi foto reinterpretada, pues ya le dije a la gente que si se puede, cuando me quiebre, que me lo llenen de unos mezcales y ese me lo echen ahí, al hoyo.

Aquí una pequeña muestra de este afortunado encuentro entre el mezcal, la tradición y el arte.

Abuelos por Irving Cano (Colectivo Chiquitraca)

Abuelos por Irving Cano (Colectivo Chiquitraca)

¡Salú! por el maestro Felipe Ehrenberg

¡Salú! por el maestro Felipe Ehrenberg

Benditos los malditos // Malditos los benditos por Zeta-1970 (España)

Benditos los malditos // Malditos los benditos por Zeta-1970

Sin título por Bere And bere

Sin título por Bere And bere

Sin título por Sharon Lee

Sin título por Sharon Lee

Sin título por César Chávez

Sin título por César Chávez

Nocturno de Monte por Malo Farfán

Nocturno de Monte por Malo Farfán

Sin título por Emilio Bernabé

Sin título por Emilio Bernabé

Metal cósmico por Lelo

Metal cósmico por Lelo

Sin título por Hernán Hernández

Sin título por Hernán Hernández

Hágase la oscuridad por Jorge Gaviño

Hágase la oscuridad por Jorge Gaviño

Sin título por Dante Tatoo

Sin título por Dante Tatoo

Cosmos por Carlos Castillo

Cosmos por Carlos Castillo

Pura vida por Fandango

Pura vida por Fandango

Transportación por Mocre

Transportación por Mocre

Kalaka por Cris Tatoo

Kalaka por Cris Tatoo

El sueño del mezcal es el diablo por Jonás Bedlam Acosta

El sueño del mezcal es el diablo por Jonás Bedlam Acosta

Saldivia por Jaime Castañeda

Saldivia por Jaime Castañeda

Estudio sobre el mezcal por Erik Hernández Mejía

Estudio sobre el mezcal por Erik Hernández Mejía

Sin título por Atardecer Dusk

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Corazón por Alfredo Roagui

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