La San Rafael, la vieja San Rafael, tan nostálgica ella. Ese barrio con sus casas de fachadas afrancesadas de principio del Siglo XX quedan como testimonio de la primer colonia del Distrito Federal. Primero la llamaron De los arquitectos, muy buen nombre para una colonia que tuvo como residentes a Antonio Rivas Mercado —quien nos dejó la Columna de la Independencia, el Ángel, pues, para celebrar las mediocres victorias de la selección mexicana de futbol y sirviera de escenario para foto de quiceañera—, y a Francisco Serrano —que diseñó la Terminal 2, del Aeropuerto—. También fue el barrio de las pintoras Leonora Carrington y Remedios Varo; de los primeros cines, las embajadas del porfiriato, los primeros cementerios y las logias masónicas del rito escocés.

Ahí están los teatros importantes: el Manolo Fábregas, Jorge Negrete y Aldama; las nuevas galerías de arte contemporáneo y el cine Ópera, que estrenó su primera película en 1948, “Una familia de tantas”, donde Alejandro Galindo dirigió a Fernando Soler, David Silva y Martha Roth. Ahora luce abandonado, con el gran letrero roto. Por ahí se ve un quepi que dejó el velador olvidado.

Nada que ver con el mercado de San Cosme, tan lleno de vida, donde uno consigue desde un kilo de huevo hasta carne de cocodrilo. En este lugar, donde se mezcla el aroma de carne cruda, cebolla, chile y verduras, hay una cocina que se distingue por las fotos colgadas sobre la pared. En ellas está una guapa morena bailando con su pareja vestido de forma elegante: traje, sombrero de dandy y zapatos blancos. Son Rosita María Curiel y Jaime Gutierrez, famosos bailadores de danzón, cumbia y cha-cha-cha en el desaparecido Salón Colonia. Un cartel del Teatro Blanquita los anuncia como parte de su elenco. Al lado una foto de los bailarines del populacho con Michael Douglas. Rosita hasta participó en la película Danzón. Tanto ella como Jaime ya murieron, pero dejaron una cocina con un sazón tan bueno como sus pasos de baile.

La San Rafael es la colonia de la calle Sullivan, donde las guapas putitas llegaron a un acuerdo con los vecinos para no utilizar ropa tan provocativa; el sitio que guarda las ruinas de una construcción morisca que desde hace años está invadida; y el suelo que guarda uno de los mejores secretos culinarios de la Ciudad de México desde hace 92 años: los helados de la Especial de París.

Pasen y escuchen Crónicas de Asfalto radio: La San Rafael un sabroso barrio antiguo.

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