Me gusta pensar que éste mar fue el primero en ser visitado por turistas, me remonto a los años 50 y me imagino a Elizabeth Taylor, a John F. Kennedy o a Mauricio Garcés, como algunos de los personajes que visitaron éste destino mágico lleno de sabor como yo lo estoy haciendo ahora.

A mi llegada pude sentir la brisa del mar tan característica de aquí, el aire tibio y el sabor a sal en los labios, así que fui por una Yoli, ese refresco de limón que sólo aquí se puede tomar, una de tantas cosas que son clásicas de Acapulco.

Yoli

Me dirigí a comer frente al mar con una de las mejores vistas del puerto en un conocido hotel en el fraccionamiento Las Brisas, un famoso paraíso blanco y rosa que hoy en día sigue recibiendo artistas y personalidades de Hollywood, como Halle Berry y Antonio Banderas, quienes no hace mucho se hospedaron en tan exclusivo lugar. Me llevé una sorpresa al comer aquí pues éste sitio se renovó en su propuesta gastronómica, dejando ver ceviches frescos y novedosos como uno de camote con ajonjolí negro y otro de salmón con menta, o bien, platillos muy ricos como unos mejillones en su tinta y hasta un banana split con helado de vainilla y frutos rojos.

mejillones-en-su-tinta

Por la tarde me visité la casa museo Dolores Olmedo. Desde su balcón se puede admirar la Quebrada, lugar donde tantos clavadistas talentosos se arriesgan para darle vida a éste acantilado tan importante, que es considerado uno de los atractivos turísticos emblema del destino. Diego Rivera decoró los muros y techos de la casa de una de las damas del arte, la señora Olmedo, en donde ahora se puede apreciar la cultura y el folclor mexicano.

coco

En la noche Acapulco revive con la iluminada bahía y la vida nocturna, pero yo me decidí a probar una de las mejores experiencias gastronómicas en el restaruante de Tony Rullán, quien se encarga de encontrar la combinación perfecta entre lo francés y lo asiático, teniendo como resultado una calidad excelente en su servicio y exquisitos sabores. La carta es variada pues platillos como un queso de cabra con miel de trufa e higos o unos rollos primavera con salsa de cacahuate son algunos ejemplos de la propuesta culinaria del chef Erick Nguyen, quien ha cocinado para varias personalidades y ahora comparte ésta cocina abierta para complacer en un ambiente de amigos los paladares más exigentes.

rollos primavera con salsa de cacahuate

Después de ese banquete, no me quedó más que esperar en mi habitación a que saliera el sol para continuar mi recorrido gastronómico, el cual me llevó a la laguna de Coyuca, ése lugar que muchos conocimos de niños, o bien, ese Acapulco clásico que uno nunca termina de conocer. Pues agradable impresión me llevé al comprar cuatetes y tilapias frescas a los pescadores para que me las prepararan a la talla, en compañía de una cerveza helada. Ahí hay un complejo eco-turístico que ofrece recorridos por la laguna, comida típica y visita al cocodrilario entre otras actividades, que su propietaria María del Refugio, doña Mary, ha implementado poco a poco desde hace más de 10 años para ofrecerle al turista varias opciones recreativas, como ir a cortar cocos frescos, preparar pescados a la talla y apreciar las calmadas aguas de Coyuca mientras las tortillas hechas a mano se inflan en el comal. Otros sabores típicos, como el pescado al mojo de ajo y los camarones para pelar, no pueden hacer falta en la mesa. Todo un clásico.

Laguna

Ya casi para finalizar mi visita, caminé por las calles y fui al mercado de dulces. Barras de coco y tamarindos azucarados nunca deben de faltar cuando uno visita Acapulco. Recuerdos a mi memoria vienen al probar los trozos dulces de tan típico placer.

Para cerrar con broche de oro, me dirigí a otro restaurante, el cual se encuentra a cargo de su chef propietario Eduardo Palazuelos. Un coco partido por la mitad relleno de sopa fría fue el platillo estelar, aunque debo decir que el mezcal guerrerense y los camarones sol y sombra son el imperdible del lugar. La brisa nocturna me acompañó a la luz de las velas en tan agradable terraza y fue así como finalicé mi viaje de sabores.

Sopa Fría de coco

Me voy con ganas de regresar pronto por una Yoli, un coco loco y un pescado a la talla con tortillas y salsa roja, pues siempre me acordaré de Acapulco por sus sabores.

Comments

comments